Enfoque constructivista

PRINCIPIOS BÁSICOS

En la actualidad el enfoque constructivista se ha convertido en uno de los temas más importantes dentro de la educación, debido a que en diversos centros escolares es de gran importancia utilizar este modelo como símbolo de la actualización educativa, no obstante sería de gran importancia que las instituciones educativas comprendieran desde una perspectiva teórica el porqué seguir los ideales del constructivismo dentro de una escuela.

La importancia de este apartado es que se comprendan desde una perspectiva teórica la conceptualización del constructivismo para poder entender el punto principal de esta investigación, siendo que desde la idea de este escrito es que cualquier centro escolar puede aplicar los principios del constructivismo en los centros escolares, no obstante, antes de poder decir que se es constructivista es de gran importancia entender este enfoque de la educación, que ha revolucionado desde años anteriores la idea del aprendizaje y los actores de la educación.

El constructivismo está compuesto de una serie de corrientes psicológicas, teorías y postulados que tratan de explicar cómo aprende el hombre, cómo puede desenvolverse de una manera integral dentro del ámbito educativo, para así construir cimientos por medio del aprendizaje para construir nuevas experiencias de aprendizaje. Lo importante desde esta perspectiva no es tomar un autor dentro de este modelo educativo y tratar de reproducir sus ideas, sino que comprender lo que quiere decir el autor y, a partir de esto, partir hacia un ideal educativo.

El constructivismo no es una corriente de pensamiento totalmente homogénea, no existe la gran obra que sintetice el pensamiento constructivista, existen distintas tendencias que discrepan. Los resultados de ese proceso de construcción son constructos mentales que adoptan la forma de lo que sabemos hacer y de lo que sabemos sobre el mundo. El conocimiento adquirido constituye el repertorio con el cual el sujeto maneja e interpreta el mundo. La construcción del conocimiento es un proceso dinámico. Existen diversas teorías que discrepan en esto, sin embargo estas corrientes coinciden en afirmar que:

“El conocimiento no es el resultado de una mera copia de la realidad pre-existente, sino de un proceso dinámico e interactivo a través del cual la información externa es interpretada y reinterpretada por la mente que va construyendo progresivamente modelos explicativos cada vez más complejos". (Garzón, 1999,p 2).

 

Lo interesante dentro del constructivismo es poder entender la manera en que se adquiere el conocimiento, siendo que es un proceso dinámico al ser algo que se da dentro de un proceso social y, a través de este proceso tan complejo, el individuo va integrando los conocimientos nuevos a los esquemas anteriores, e incorporando nuevos conocimientos que le puedan servir para la vida diaria. Por lo que la tarea de los integrantes del proceso educativo no es sólo comprender estas líneas, sino que poder integrarlos a su modo de vida, como una filosofía, en donde el fin primordial es el aprendizaje, pero a su vez todas experiencias socializadoras que enriquecen el mismo proceso.

Siendo que el constructivismo, como se ha visto ahora, lo componen una serie de corrientes e ideas psicológicas, pedagógicas, sociológicas es importante comprender que “la concepción constructivista se debe de entender como un marco explicativo que parte de la concepción social y socializadora de la educación escolar e integra todo un conjunto de aportaciones de diversas teorías que tienen como denominador común los principios del constructivismo” (Coll, 1999, p.7), lo importante de es esta concepción como el texto nos dice; es comprender que pueden existir diversas teorías que traten de explicar el comportamiento humano y su manera de aprender, por lo que al tratar con seres humanos, seres sociales no se pueden hacer generalizaciones, por lo que pueden existir una diversidad de autores que bajo sus ideas y postulados vean las diferentes formas de aprender.

Por tanto, el constructivismo es un modelo educativo a seguir que da las pautas para que el docente tenga una serie de conocimientos que le ayuden en su profesión, no obstante, el profesor antes de poner en práctica estos ideales debe comprenderlos, integrarlos a sus esquemas mentales y, a partir de esto construir un acto docente en donde intervengan estas ideas, teorías y postulados que proponen Vigostsky, Bruner, Piaget, Ausubel y demás representantes de este enfoque. Como nos menciona Barretero:

El paradigma constructivista, entendido como un modo particular de ver el mundo, de interpretar la realidad a partir de una determinada concepción filosófica, como un conjunto de creencias, de supuestos para guiar nuestras actividades y que no pueden ser probados o refutados, pero que de todas maneras representan las posiciones que estamos dispuestos a adoptar y defender, supone que el conocimiento es una construcción mental, resultado de la actividad cognitiva del sujeto que aprende, concibiendo el conocimiento como una construcción propia, que surge de las comprensiones logradas partir de los fenómenos que se quiere conocer (2006, p. 15)

Por lo que el constructivismo bajo esta perspectiva que se quiere dar a entender en este escrito, es una forma de vida, no un requisito para poder ser parte del ese mundo actual, es un ideal en el que lo importante es que el discente logre construir su propio aprendizaje a través de esa guía que el docente constructivista le puede dar, en donde el docente es un modelo a seguir y lo que busca es que el alumno logre comprender su realidad en el mundo y a partir de esto logre resolver las problemáticas de la vida diaria, que se logre construir un alumno crítico y reflexivo.

 

LOS PROFESORES, LA ESCUELA Y LA CONCEPCIÓN CONSTRUCTIVISTA.

“La concepción del constructivismo no es un libro de recetas, sino un conjunto articulado de principios desde donde es posible diagnosticar, establecer juicios y tomar decisiones fundamentadas sobre la enseñanza. En este sentido, puede cumplir con la función que generalmente ha sido atribuida a los pensamientos psicopedagógicos de los profesores, de las teorías, más o menos explícitas, claras y coherentes a través de las cuales pueden procesar la información presenta en las situaciones educativas que gestionan con el fin de adecuarlas a las metas que se persiguen” (Nelson, 2004, p.8)

Como nos dice el autor, el constructivismo no es un libro de recetas que nos den una serie de pasos que como docentes se sirvan para poder aplicar el constructivismo en el aula, sino que son una serie de principios que fungen como guía para el proceso de enseñanza, en donde es importante recalcar, que sea cual sea el grado en que influyen y son influidos por la experiencia práctica cotidiana, los profesores deben contar con la reflexión sobre lo que se hace y porqué se hace, con fundamentos que guíen su actuación y así lograr las metas que persiguen. Por lo que como se dijo anteriormente, el docente lo que debe de comprender son esas teorías y, a través de su experiencia y su conocimiento, construir una realidad en donde los objetivos de la educación se logren alcanzar bajo el enfoque constructivista, en donde se logre que el alumno dentro de un aula logre construir su conocimiento por medio de la experiencia, de la socialización, del trabajo colaborativo, en donde, el discente, pueda ser el actor de su propio aprendizaje. No obstante, como docente no hay que olvidar que el alumno por sí solo no llegará a ese resultado deseado, sino que como profesor se le debe guiar para que no se pierda en el camino y, esa guía es la que le servirá para poder llegar a su propio aprendizaje. Esa ayuda es la que el docente debe conocer y reflexionar para que se logre y no sólo sea un intento fracasado.

Por lo que, como nos dice Coll: “La complejidad de la tarea del profesor no se reduce a aquello que envuelve su función formadora en relación a los alumnos que tiene encomendados; en la medida en que es un elemento de una organización, el profesor suele tener responsabilidades en tareas relacionadas con la gestión que requieren habilidades específicas, a ello hay que añadir que para dar respuesta a semejante exigencia se requiere una formación profesional permanente y diversificada” ( 1999, p. 10). Considerando esta idea, no sólo basta con que el docente tenga una serie de principios teóricos acerca del constructivismo, sino que debe de contar con una formación profesional permanente y diversificada; permanente porque como profesores se debe estar siempre en contacto con el conocimiento, tomando en cuenta que se es formador de personas por lo que la actualización toma importancia para poder ayudarse en la práctica educativa, es decir, a partir de diversos conocimientos de la didáctica, la microenseñanza, acerca de la materia misma que se imparta o de ciertas técnicas y métodos de aprendizaje que ayudan al proceso de enseñanza- aprendizaje, se pueden lograr las metas de aprendizaje, debido a que no se trata sólo conocer el constructivismo, sino que se pretende que el docente se dote de las herramientas necesarias para que se logre el aprendizaje significativo en el aula. Además se habla de una actualización diversificada, porque a su vez el docente se puede preparar en diversas temáticas, como la creatividad en donde se le puede enseñar a pensar de diversas maneras y a conocer nuevas estrategias que a su vez, le pueden servir en el aula y en su vida diaria. Por lo que además del constructivismo se sugiere una capacitación constante sobre temas de interés que puedan servir como guías para lograr los objetivos de la educación y de la institución misma en que se labora.

Según Barreto:

“Para el enfoque constructivista, uno de los ejes centrales que determinan en parte los fundamentos acerca de la instrucción es el educador, cuando trata de identificar cuáles son los requisitos que permiten la construcción del conocimiento y el saber de la incidencia que ejerce la acción de las interacciones que estructuran la cognición de los estudiantes, por tal razón, es competencia suya adoptar una actitud que le facilite estimar el derrotero de los labores, basado en directrices que se circunscriben alrededor de aspectos como la interpretación y la reorganización del saber previo de los individuos siendo por demás necesario acudir anticipadamente a la especificación de circunstancias que sirven de apoyo para cubrir las demandas de una enseñanza que requiere y predomina el carácter de novedad” (2006, p.21)

Barretero alude a la importancia del docente dentro del aula, sin embargo, el docente no sólo es importante en el aula, es la persona más importante dentro de la institución, ya que por medio de él, el alumno logrará el aprendizaje, la adquisición de conocimientos y competencias que lo ayudarán en su vida diaria. Por esta razón, es de suma relevancia que el docente este consciente de la importancia que tiene su labor dentro de una institución. El profesor se debe dar cuenta que no sólo es cumplir con una carga horaria o una serie de clases en donde tiene temas que enseñar, sino que debe reflexionar que no sólo son temas o conocimientos que se transmiten o se enseñan, sino que también es un proceso social en donde interfieren valores, sentimientos, habilidades, destrezas que hacen que el proceso de aprendizaje sea más complejo, en donde no sólo se va al aula a enseñar en tema del día, sino que se busca que el alumno, lo aplique y lo integre a su vida diaria, pero no sólo se habla de un conocimiento adquirido dentro del aula que le servirá en un futuro, sino que, a su vez, dentro de todo ese proceso se deben de tomar en cuenta elementos como la motivación, la aplicación de diversas técnicas y métodos de enseñanza en donde el discente pueda aprender de diversas maneras, en donde se desarrolle la creatividad, la inteligencia, las emociones, la expresión oral y escrita, etcétera. En donde para poder lograr todos estos objetivos, se necesita no sólo del conocimiento, sino que también se necesita del interés por impartir la materia, la idea de novedad en donde se busque crear diversas estrategias y momentos en que se logre el aprendizaje, en donde se logre motivar el alumno de manera intrínseca y extrínsecamente, en donde se logre un proceso de enseñanza, en donde el profesor y el estudiante aprendan de una manera dinámica, colectiva y socialmente

De todos estos elementos yace la importancia que tiene el docente dentro de una institución, debido a que él es el encargado de poder trasmitir todos esos elementos que son importantes desarrollar en un alumno, en donde es importante formarlo con valores, emociones, competencias y conocimientos que le sirvan no sólo para pasar el año, sino que se le enseñen conocimientos que le servirán para poder enfrentarse a los problemas de la vida diaria, creando seres reflexivos, activos y creativos.

Siendo que la escuela es el medio para lograr los fines de la educación y de la sociedad, como docente se debe de tener en cuenta el papel y el rol que tiene dentro de éstas, que comprenda su función dentro de la misma, ya que funge como un agente que puede ayudar a construir un mejor país y mejores personas que puedan desenvolverse en una sociedad de manera pacífica, fructífera y eficiente para la mejora continua.

5.1.2.1.1.  EL ARTE DE EDUCAR DESDE EL CONSTRUCTIVISMO.

“Bustos sustenta que el mayor peligro que tiene el constructivismo es que se tomen a la ligera sus postulados y que se llame como tal a cualquier cosa que suele a elaboración propia, en donde sólo quede como resultado un híbrido no defendible ni por unos ni por otros”(Citado por Barretero, 2006, p. 15)

Desde la perspectiva de Bustos, en contadas ocasiones el docente llama constructivismo a cualquier intento en la práctica educativa, sin comprender bien las teorías constructivistas, tan sólo dice aplicar constructivismo, por conocer una teoría o creer que la conocer, y aplicarla en el aula según lo que comprendió y conceptualizó.

Es por esta razón que este apartado recibe tal nombre, debido a que educar en sí es un proceso complejo, no obstante, educar en el constructivismo es aún más complejo, es un verdadero arte. Esto se debe a que en el constructivismo no sólo importa el resultado del aprendizaje, no sólo importan los conocimientos almacenados, sino que importa todo el proceso que el estudiante llevo a cabo para llegar a tal resultado, importan las emociones, la motivación, los procesos de enseñanza y la forma en cómo aprende el alumno. Dentro del modelo constructivista lo importante este todo ese camino logrado, por lo que es un arte poder guiar como docente en ese proceso de una manera lógica, organizada y estructurada para lograr los objetivos de enseñanza. Siendo que como nos dice Carretero (2009, p.9) “El constructivismo es la idea que mantiene que el individuo tanto en los aspectos cognitivos y sociales del comportamiento como en los afectivos no es un mero producto del ambiente ni un simple resultado de sus disposiciones internas, sino una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre esos dos factores. En consecuencia, el conocimiento no es una copia fiel de la realidad, sino una construcción del ser humano.”

El docente es el que día a día con el estudiante debe trabajar en la construcción de tal conocimiento, tomando en cuenta todos esos aspectos cognitivos, sociales, afectivos que interfieren en tal proceso. Es una gran labor en donde, se deben de tomar en cuenta una serie de elementos que pueden ayudar o entorpecer el proceso educativo, pero que al final del día son los que vienen integrados con el individuo, por lo que la educación es un tanto compleja, porque no solamente se trata de enseñar una serie de conocimientos que hagan que el alumno pueda ingresar al siguiente nivel escolar, sino que educar bajo este modelo educativo es poder crear seres reflexivos, críticos y creativos con ciertas competencias que les permitan desenvolverse en la vida diaria. Por tal razón educar no sólo es enseñar, sino que es poder dotar al individuo de valores, creencias, conocimientos y herramientas para afrontar su realidad, no obstante tales herramientas son innumerables, debido a que el discente debe estar preparado para su vida diaria con la vida, la sociedad y el mundo. Esta idea se complementa con lo siguiente: “Para afrontar los retos del siglo XXI, la educación debe estar dirigida a promover capacidades y competencias y no sólo conocimientos cerrados o técnicas programadas, esto implica que todo proyecto educativo debe ir encaminado a formar personas que gestionen sus propias capacidades que gestionen sus propios aprendizajes, su autonomía y compartan herramientas intelectuales que le permitan al educando tener un aprendizaje continuo a lo largo de su vida” (Díaz, F., Hernández, G., 2010, p.2). Por lo que lo importante de la educación es que se le pueda guiar al alumno para que logre tal autonomía y que este dotado de todas esas herramientas para que logre un aprendizaje continuo.

Una de las cosas que necesitamos para cambiar la educación es tener padres, maestros, personas de autoridad que se deleiten, que tengan placer en responder preguntas. Y que las respondan con veracidad. Necesitamos padres que son pacientes. Maestros que saben la materia que enseñan. Maestros que provoquen preguntas de sus alumnos y que les demuestren que esas preguntas son el fundamento del conocimiento personal de cada uno de ellos. Hay que tolerar, estimular y responder con veracidad las preguntas. Todas. Las del pequeño de dos años y medio, las del adolescente (que de por sí busca la verdad), las de los adultos que buscan aumentar sus conocimientos. Y en los puntos en que no tenemos respuestas comenzará una etapa fundamental de la educación, siempre y cuando enseñemos a nuestros alumnos a buscar respuestas por ellos mismos (Wald, 2011, p.4)

Por lo que lo importante de la enseñanza es que cómo padres o docentes se pueda lograr despertar en el alumno la curiosidad por conocer y saber las cosas, aquella curiosidad que le permita preguntar, conocer y poder llegar a ciertas verdades, a buscar y encontrar respuestas que le sirvan en su vida, que les puedan ayudan a desarrollarse integralmente. No obstante esa curiosidad debe ser fomentada, por lo que el docente debe de partir de que la información o los temas que le proporcionará al discente deben de provocar esto, por lo que se debe eliminar la idea de darle al alumno todo la información procesada para que comprenda mejor los temas, la tarea del docente es encontrar la forma en que se le pueda despertar la curiosidad al alumno, el interés por aprender, y poder enseñarle al alumno a que analice, sintetice y evalúe su propio proceso de enseñanza, no olvidando bajo este concepto que, entonces el maestro se debe convertir en un “payaso” sino que debe buscar elementos, técnicas y métodos de enseñanza que puedan fomentar esta participación para un aprendizaje real y continuo, un aprendizaje significativo.

 

CONSTRUCTIVISMO Y EVALUACIÓN EDUCATIVA.

La evaluación es uno de los momentos más importantes dentro del proceso educativo, ya que por medio de ésta el docente puede verificar que los objetivos de aprendizaje se estén logrando, además que puede conocer de una manera objetivo lo que el alumno sabe, lo que el alumno aprendió. Es por esto que la evaluación dentro de este modelo cobra un gran significado, debido a que a partir de ésta, el docente puede realizar una pausa y retroalimentar el proceso que ha sido evaluado y, sobre la marcha reflexionar sobre el mismo para el logro de metas educativas, siendo que puede ser una pauta para mejorar y alcanzar de una manera los objetivos propuestos.

Lo importante de la evaluación dentro del constructivismo es que los encargados de la educación hagan una reflexión de la importancia de la misma, esto se piensa debido a que la evaluación se puede convertir en el tema central del proceso educativo, ya que además de comprobar los resultados de la educación, puede contribuir al desarrollo de competencias de los alumnos, como nos menciona Nelson (2004,p.3):

“Teorías contemporáneas del aprendizaje y del conocimiento hacen énfasis en la manera en que el conocimiento se representa, organiza y procesa en la mente. También hacen énfasis en las dimensiones sociales del aprendizaje, entre las que se incluyen las prácticas participativas que apoyan el conocimiento y la comprensión. Este cuerpo de conocimiento implica de manera importante que las prácticas de evaluación deben moverse más allá del enfoque actual en los componentes de una destreza y en porciones aisladas de conocimiento, para pasar a abarcar los aspectos más complejos del logro de los estudiantes. “

Entre los elementos fundamentales de la cognición, está la arquitectura cognitiva de la mente, por lo que dentro del alcance normal de las habilidades cognitivas, es probable que las apreciaciones acerca de cómo la gente organiza la información en la memoria de largo plazo sean más importantes que las apreciaciones de la capacidad de la memoria de trabajo.

Siendo que lo importante desde esta perspectiva en donde la evaluación nos puede ayudar a saber cómo cada alumno internaliza y asimila la información, puede contribuir a que el alumno reflexione sobre diversas temáticas, que sintetice y evalúe la información dada, y que desarrolle habilidades cognitivas de capacidad superior, en donde no se remita a la repetición o memorismo, sino que se remitan a los últimos niveles de la taxonomía de Bloom.

A su vez en muchas ocasiones, la evaluación es concebida como una forma de saber lo que se aprendió de memoria el estudiante, por lo que el profesor en muchas ocasiones plantea sus reactivos de las prueba de tal manera que no permite que el alumno analice la información que ha aprendido durante el tiempo a evaluar, por lo que es importante que el docente se acostumbre a esta nueva modalidad educativa, en donde no importa la memoria a corto plazo, sino lo que el estudiante realmente asimiló y cómo esa información asimilado fue acomodada, esto se puede afirmar con la siguiente idea, “las evaluaciones más utilizadas de logros académicos se basan en creencias bastante restrictivas acerca del aprendizaje y la competencia, que no están muy acordes con el conocimiento actual acerca de la cognición y el aprendizaje humanos. De igual manera, los elementos de observación e interpretación que subyacen a la mayoría de las evaluaciones actuales se crearon para adaptarse a concepciones anteriores del aprendizaje, y necesitan ampliarse para sustentar las clases de inferencias que la gente ahora quiere hacer acerca de los logros de los estudiantes.” (Nelson, 2004, p.2).

Por esta razón el docente debe plantear preguntas y reactivos que motiven al alumno a contestar bajo la reflexión, bajo actividades que impliquen un reto intelectual, un reto de habilidades y destrezas. Además bajo esta perspectiva la evaluación debe compartir ciertas características como lo menciona Nelson (2004, p.8).

“Para que la evaluación en el aula o la masiva sean efectivas, los estudiantes deben entender y compartir las metas de aprendizaje. Los estudiantes aprenden más cuando entienden (y hasta participan en elaborar) los criterios con los que se va a evaluar su trabajo, y cuando se involucran en la evaluación de sus compañeros o de ellos mismos, aplicando esos criterios.”(Nelson, 2004, p.8)

Para alcanzar beneficios reales de la fusión de la teoría de la cognición y de la medición en la evaluación masiva, será necesario diseñar maneras de cubrir una amplia gama de competencias, y obtener información sustancial acerca del entendimiento de los estudiantes y con esto, estas prácticas desarrollan las habilidades metacognitivas de los estudiantes. Además que si los objetivos de evaluación son realizados de manera conjunta y de cierta manera compartidos, los resultados obtendrán logros mayormente significativos, en donde los estudiantes y profesores mantienen una vinculación y se involucran de una manera distinta, por lo que la evaluación se puede convertir en una manera de retroalimentar el proceso educativo, no sólo un requisito para poder decir si se ha aprobado o reprobado el curso. Siendo que a partir de estas ideas, la concepción de la evaluación puede cambiar de una manera significativa en donde se sirva tanto el alumno como el docente para mejorar el proceso de aprendizaje y se lleguen a obtener mejores resultados dentro del mismo

 

APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO EN UNA SITUACIÓN ESCOLAR.

“La teoría constructivista del aprendizaje se nutre de aportaciones de diversas corrientes psicológicas asociadas genéricamente a la psicología cognitiva: el enfoque psicogenético piagetiano, la teoría de los esquemas cognitivos, la teoría ausubeliana de la asimilación y el aprendizaje significativo, la psicología sociocultural vigotskiana, así como algunas teorías instruccionales, entre otras. Aunque los autores de las mismas parten de encuadres teóricos distintos, todos ellos comparten el principio de la importancia de la actividad constructiva del alumno en la realización de su aprendizaje.”(Soria, 2006, p.2)

 

El constructivismo es un cúmulo de teorías del aprendizaje que tratan de explicar por medio de la psicología cómo aprende el alumno y cuál es la manera en que pueden aprender de una mejor manera para el logro de aprendizajes significativos, lo importante de estas teorías es poder comprender en su totalidad cada una de ellas para que dentro de una situación escolar se logre el aprendizaje por los diferentes caminos, no obstante cada uno de ellos explica cómo aprende el hombre, pero sin duda lo que les importa como resultado final es el aprendizaje, por lo que se considera que lo que es interesante recalcar es el aprendizaje como fin último. Por lo que como nos menciona Coll (2000, p. 48)

La ayuda pedagógica puede y debe adoptar formas muy distintas que es prácticamente imposible, y hasta cierto punto accesorio, inventariar de antemano en el Currículum Escolar. Lo verdaderamente importante es que el Currículum transmita y ejemplifique la idea de que la ayuda pedagógica es una ayuda en dos sentidos. En primer lugar, es una ayuda porque el verdadero artífice del proceso de aprendizaje es el alumno, de quien depende en último término la construcción del conocimiento. En segundo lugar, es también una ayuda porque tiene como finalidad sintonizar con el proceso de construcción del conocimiento del alumno e incidir sobre él, orientándolo en la dirección que señalan las intenciones educativas y utilizando para ello todos los medios disponibles sin renunciar de antemano a ninguno de ellos: proporcionar información debidamente organizada y estructura da, ofrecer modelos de acción a imitar, formular indicaciones y sugerencias para abordar tareas nuevas, plantear problemas a resolver, etc. La única limitación al respecto, recordémoslo una vez más, es la impuesta por la exigencia de que el tipo de ayuda pedagógica ofrecida esté ajustada a las necesidades y características de los alumnos.

Basándose en esta idea, dentro de la cuestión escolar la importancia reside en cómo el docente llega a esta ayuda necesaria para la construcción del aprendizaje, siendo que lo que relevante es el docente sea una guía, concebida esta guía como un medio para el logro de aprendizajes, en donde el docente debe estar consciente de que esa ayuda o guía solamente es poder darle las pautas al alumno para que él construya su conocimiento, olvidando de proporcionarle toda la información procesada o lo “más fácil” posible para que comprenda, ya que el estudiante debe poder asimilar la información por medio del análisis y síntesis de la información, debe comprenderla para poder procesarla, pero no debe de ser procesada anteriormente por el profesor para que comprenda, por lo que se debe hallar la diferencia circunstancial para poder lograr aquel principio de la construcción del conocimiento, sin olvidar que durante esa guía están inmersos una serie de elementos inseparables como las emociones, la motivación, los valores, la cultura en sí, en donde el docente debe de encontrar la manera que dentro del proceso se utilicen los medios y técnicas que puedan ayudar a propiciar un aprendizaje significativo. Como nos menciona Coll acerca de la concepción del aprendizaje significativo dentro del modelo constructivista.

La concepción constructivista del aprendizaje escolar sitúa la actividad mental constructiva del alumno en la base de los procesos de desarrollo personal que trata de promover la educación escolar. Mediante la realización de aprendizajes significativos, el alumno construye, modifica, diversifica y coordina sus esquemas, estableciendo de este modo redes de significados que enriquecen su conocimiento del mundo físico y social y potencian su crecimiento personal. Aprendizaje significativo, memorización comprensiva y funcionalidad de lo aprendido son tres aspectos esenciales de esta manera de entender el aprendizaje en general, y el aprendizaje en particular. (2000, p. 45)

 

Siendo entonces el aprendizaje significativo un elemento fundamental para el desarrollo del ser humano en todas las esferas de la sociedad, se debe trabajar siempre en éste para la construcción de tal aprendizaje, para así poder contribuir a la construcción de individual integrales que sean capaces de resolver problemáticas de la vida diaria de una forma creativa. Por lo que desde esta concepción es el elemento primordial de la educación, esto lográndose a través de comprender la concepción del arte de educar en el constructivismo y la importancia de la evaluación para la mejora constante.